La oferta de servicios de conexión a Internet de banda ancha disponibles hasta el momento había conseguido satisfacer las prestaciones básicas de La Red: navegabilidad, correo electrónico, ftp, etc. Sin embargo, la popularización del vídeo en Internet, requiere un mayor ancho de banda capaz de soportar el enorme volumen de contenido audiovisual que se transmite diariamente a través de La Red.
Los servicios de ADSL y cable módem eran, hasta la fecha, soluciones suficientes para garantizar tanto para descarga como para subida de datos en Internet, pero tecnologías como el streaming, capaces de trasmitir archivos de vídeo online en tiempo real, están fomentando el intercambio masivo de gran cantidad de información audiovisual en Internet, tan sólo soportable por conexiones de banda ancha de calidad.
De acuerdo con el Infonetic Research, un archivo de vídeo en Internet puede llegar a consumir 1.000 veces más ancho de banda que un mensaje de correo electrónico. Si a esto, además, añadimos la amplia variedad de dispositivos de acceso disponibles en el mercado y el incremento del número de usuarios, el resultado es una necesidad creciente de mayor capacidad y calidad del servicio de banda ancha.
Algunas de las aplicaciones más utilizadas en Internet y las que más megas consumen son la video conferencia, el VoIP, y la reproducción de video en streaming. Sólo el vídeo supone un tráfico equivalente al 27% del total del tráfico de datos distribuidos en La Red. Según un estudio de Nemertes, en el 2006 la transferencia mensual de datos para YouTube fue de 27 millones de GB, lo que equivale a todo el tráfico de Internet en el año 2000.
Los servicios de banda ancha deben adaptarse para satisfacer las necesidades del mercado emergente. El vídeo en Internet cobra protagonismo y los usuarios exigen conexiones de calidad para acceder a contenido audiovisual a través de La Red. Entre las soluciones, la industria estima ampliar la oferta de ancho de banda y optimizar su uso, priorizando el tráfico en función del contenido y del perfil del usuario.
En España, la encuesta del INE sobre equipamiento y uso de tecnologías de información y comunicación en los Hogares en 2007, evidencia que el 39% de los hogares españoles tenían, el pasado año, conexión de banda ancha a Internet, 10 puntos más que en 2006. España, como el resto de Europa, se encamina hacia los servicios de banda ancha como la única tecnología capaz ya, de satisfacer las necesidades del usuario.
En palabras de Jon Lidén, vicepresidente de Procera Networks para OEM: “Definitivamente, estamos en el principio de un nuevo boom”, “La transmisión de las aplicaciones de vídeo demandan más ancho de banda. Después de años de calma, la industria se enfrenta a un nuevo período, resultado del crecimiento sin precedentes de servicios de vídeo on-line y otras aplicaciones grandes consumidoras de ancho de banda, que exige un aumento de la capacidad de la Red pero también una utilización más eficiente de los recursos existentes”.



